La isla Canguro alberga la única población genéticamente pura del mundo de la famosa abeja melífera de Liguria. Hoy en día es raro encontrar una cepa pura de cualquier especie, especialmente en el mundo de las abejas, donde los desplazamientos de las poblaciones continentales han dado lugar a cruces entre especies durante siglos.

Desde que se importaron las primeras abejas en la década de 1880 procedentes de la región italiana de Liguria, el aislamiento de la isla Canguro y sus estrictos protocolos de bioseguridad han garantizado su condición de «santuario de las abejas».

¿A qué se debe tanto revuelo en torno a la abeja melífera de Liguria de la Isla Canguro?

Las abejas de Liguria son famosas por ser muy trabajadoras y productivas, además de tener un carácter dócil. Su miel tiene importantes beneficios naturales para la salud, con elevadas propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, y se considera que una cucharada al día es un delicioso remedio natural contra el resfriado común.

El sabor de la miel varía según la estación y las flores autóctonas que las abejas polinizan en cada momento. La flora costera, el eucalipto de corteza fibrosa y el eucalipto de copa son algunas de las variedades favoritas de Island Beehive, donde Peter Davis —el apicultor más famoso de la isla Canguro y amigo de toda la vida del Southern Ocean Lodge— cuida de sus abejas.