Considerada el «último paraíso» del mundo, la isla Lord Howe se encuentra a 600 km al este del continente australiano. Esta «isla del tesoro», declarada Patrimonio de la Humanidad y llena de contrastes extraordinarios, es conocida desde hace tiempo por su entorno natural virgen, caracterizado por picos volcánicos, frondosos bosques, tranquilas lagunas, arrecifes de coral y una abundante fauna marina y avícola.

La isla Lord Howe y las islas que la rodean son los restos de un volcán en escudo de hace siete millones de años. La isla se considera un ejemplo asombroso de ecosistema desarrollado a partir de la actividad volcánica submarina y, al estar aislada del continente, cuenta con una diversidad de flora, fauna y paisajes increíblemente excepcional.

Estos diez datos ponen de manifiesto lo increíble que es la isla Lord Howe:

1. PATRIMONIO MUNDIAL
La isla Lord Howe fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO por su importancia natural a escala mundial en 1982, en reconocimiento a la incomparable belleza y biodiversidad de la isla. Más del 70 % de la isla es una reserva natural protegida de forma permanente, y el océano circundante también está protegido como parque marino. Lord Howe alberga el arrecife de coral más austral del mundo, lo que significa que los nadadores, practicantes de snorkel y buceadores pueden explorar los arrecifes en aguas cálidas, sin preocuparse por las medusas.

2. DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA
Lord Howe fue descubierta por primera vez en 1788 por el teniente Henry Lidgbird Ball, comandante del Supply, el barco más antiguo y pequeño de la Primera Flota. Ball se dirigía a la isla Norfolk para establecer allí una colonia penal y bautizó la entonces deshabitada isla de Lord Howe en honor al almirante británico Richard Howe. A su vez, bautizó el farallón situado al sur de la isla como «Pirámide de Ball», en su propio honor.